Bodegas de Somontano

La DO Somontano se encuentra ubicada a los pies del Pirineo Aragonés, siendo su capital Barbastro (Huesca). Es una denominación de origen relativamente joven (creada en 1984) y relativamente pequeña (cuenta con 32 bodegas en la actualidad). Si queréis más información de la misma, aquí está su página web: http://www.dosomontano.com.

De las bodegas que forman esta DO, cabe destacar las de Enate (http://www.enate.es) y Viñas del Vero (http://www.vinasdelvero.es) ya que son las más famosas, y de visita obligada.

A parte de la típica explicación de la elaboración de los vinos para gente que se inicia en este mundo, en Enate tienen una especie de museo donde están colgados todos los cuadros que forman las etiquetas de sus vinos. Es una sala especial, donde recibimos una explicación de cada cuadro, de los artistas y de por qué se elige un cuadro para cada vino. Muy interesante.

En Viñas del Vero la visita también es muy interesante. Por la impresión que nos dio, la bodega de Viñas del Vero es bastante industrial y sin mucho interés para ser visitada, así que lo que hacen allí es llevarnos a visitar Blecua, otra bodega del grupo, que está situada a 5 minutos andando de Viñas del Vero, pero no os preocupéis, ya que en Viñas del Vero disponen de coches que llevan a todo el grupo que va a hacer la visita a Blecua.

La bodega de Blecua es una casa señorial muy chula, en la que paseamos por sus jardines, visitamos la sala de barricas, recibimos una explicación sobre la familia que la construyó, etc… Recomendable su visita.

A parte de estas bodegas de las que más o menos todos hemos probado alguno de sus vinos, hay otras bodegas también muy interesantes. Empezaré por relataros nuestra experiencia con Sers (http://www.bodegassers.es/). Pues en nuestro primer viaje al Somontano, fuimos a comer a una casa de comidas de Alquézar (pueblo muy bonito de visita obligada), y nos pusimos como cerdos…, sin contar que por la tarde teníamos la visita concertada con la bodega Sers. Total, que llegamos a Cofita, el pueblo donde está situada la bodega, la localizamos y allí que nos metemos. Estaba toda la familia embotellando vino, así que de alguna manera, les fastidiamos el trabajo. Pero no pasó nada, ya que el padre dejó a su mujer y a su hijo currando, y nos acompañó a visitar la bodega. Nos dio a probar el vino directamente de la barrica, y luego nos llevo a su casa rural al lado de la bodega (http://www.casacanales.es/). Nos hizo una visita guiada por la casa, enseñándonos las habitaciones y demás estancias, y luego nos sentó en la mesa de la cocina, y empezó a sacar vino, queso, melón…. Nosotros estábamos tan hartos de la comida en Alquézar que no podíamos comer más, pero aun así hicimos el esfuerzo de probar dichos manjares…. Gente muy maja. Tanto que este año cuando volvimos a la zona, fuimos directamente a comprar vino a la bodega. Esta vez estaba solo el hijo, a punto de salir, pero aun así nos llevo a la sala de catas y nos dio a probar todos sus vinos. Lo dicho, no os vayáis de allí sin pasar por la bodega y si tenéis oportunidad de alojaros en la casa rural, no os arrepentiréis.

Otra de las bodegas de visita casi obligatoria es Lalanne (http://www.bodegaslalanne.es/). Una de las bodegas más antiguas de la DO Somontano (o casi la pionera de dicha denominación de origen) tiene su origen en Burdeos, la cuna del vino. Nos ofrecerá una de las visitas más tradicionales del mundo enoturístico en general, ya que por una entrada de 3 € podremos disfrutar de un poco de historia vinícola, una explicación clásica de la elaboración del vino, un paseo por su sala de barricas, donde la madera, la oscuridad y el silencio nos hace transportarnos a una época donde el vino lo era todo para la gente, así como ponernos en la piel de nuestros antepasados en el pequeño museo enlógico que tienen, conservando aperos del siglo XIX y principios del XX, y lo más interesante, ver como conservan botellas de vino de años anteriores, desde 1940 hasta nuestros días… Con un poco de suerte podréis encontrar alguna botella del año de vuestro nacimiento. Creo que están a la venta, así que si disponéis de unos miles de euros que os sobran, podréis comprar una reliquia de estas. Eso sí, no os recomiendo abrirla, no porque el vino esté malo y no se pueda beber, sino porque es algo especial que en el momento de abrir la botella se pierde todo su valor. Después de un recorrido de casi hora y media, podréis disfrutar de una degustación de alguno de sus vino con una pequeña clase de cata para iniciados al mundo de los vinos.

Saliendo de Lalanne, y cruzando la carretera nos encontramos con Bodegas Pirineos (http://www.bodegapirineos.net/), una de las bodegas más grandes del Somontano. La verdad es que no recuerdo muy bien la visita, ya que hace dos años que la hicimos, pero el colega que nos la hizo es muy simpático y sabe de qué va la cosa. Es una de las típicas bodegas donde la sala de fermentación, y sala de barrica están en sendas naves a pie de tierra, pero el botellero está ubicado en una una serie de estrechos pasillos subterráneos. Lo bueno viene después, con la degustación de sus vinos nos sirvieron un poco de fuet y queso. Todo un detalle. Además, sus vinos están muy buenos.

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