Vinos DO Empordà

Hace unos meses tuve la suerte de asistir a la presentación de los vinos de la DO Empordà en la Casa Llotja de Mar de Barcelona, un marco incomparable para poder degustar vinos excelentes.

Cuando hablamos de l’Empordà, lo primero que nos viene a la mente son los dalinianos pueblos de Figueres y Cadaqués, las anchoas de l’Escala, el buceo en Illes Medes, las fideuàs en Port de la Selva, las calas inolvidables de cualquiera de sus blancos pueblos, etc, etc…. Pero no debemos olvidar que es una zona propicia para la plantación de viña, con un clima y unos suelos que hacen de sus vinos uno de los grandes manjares de la vida.

La Denominación de Origen Empordà es quizá una de las menos conocidas dentro del territorio nacional, aun produciendo unos de los mejores caldos que se pueden encontrar en la península. Sus vinos vienen caracterizados por la Tramuntana, los suelos de pizarra, y las laderas de l’Empordà, siendo muy parecidos a algunos Priorat por sus características de estructura, cuerpo y matices, siempre salvando las distancias, claro…, y llevando por estandarte sus vinos dulces naturales de Garnatxa de l’Empordà, y algunos moscateles dignos de mención. El número de bodegas no es muy elevado, habiendo unas 45 bodegas en total, entre las que podemos encontrar la famosa Castillo de Peralada, o cooperativas como el Celler Cooperatiu d’Espolla que hace vinos de una gran calidad a precios muy ajustados.

Pues bien, a parte de pasar una tarde entretenida entre vinos y amigos, pude degustar y descubrir vinos y bodegas que no conocía y que hacen cosas muy interesantes. A continuación os hago un pequeño resumen de lo que probé y las sensaciones que me produjeron.

Celler Hugas de Batlle

De esta bodega enmarcada en el pueblo de Colera tuve la oportunidad de probar 2 de sus 3 vinos que ofrecían. El primero que probé fue el blanco 30-70, llamado así por su cupage de 30% de Moscatel de Alejandría (o grano grueso) y 70% de Garnatxa Blanca. Un vino blanco que se puede encontrar por unos 10 euros, y que seguro os gustará, ya que puede maridar con infinidad de platos, tanto pescados sencillos, como una buena carne blanca con salsa suave.

El segundo vino que pude probar, es la joya de la casa, el Falguera 2009, toda una experiencia de aromas y cuerpo. Un cupage de un 70% de Cariñena (o Samsó como se dice en l’Empordà) y un 30% de Garnacha tinta. Es ya un vino de los que dan la fama a l’Empordà, elegante, señorial, con estructura y complejidad…. Un vino para disfrutar de un buen plato y para dejarnos transportar a ese Empordà tan maravilloso con simplemente probar un sorbo de la copa. Si hay que poner alguna pega, sería en el precio, ya que unos 50-55 euros la botella podrían hacernos replantearnos la compra de la misma, pero aun así, vale la pena disfrutar de vez en cuando de un vino así.

Celler Cooperatiu Espolla

De esta bodega cooperativa probé el Clos de les Dòmines Blanc, un cupage de Lledoner (garnacha) Blanc, Moscatell d’Alexandria y Carinyena Blanca, fermentado en barrica. Un blanco con cuerpo y estructura, bastante potente y que me gustó mucho. Un vino para poder maridar platos un poco más complejos, como un conejo al ajillo, o aves en salsas especiadas. Por unos 9 o 10 euros, podréis degustar un gran vino.

Otra de las maravillas de esta bodega, es su Moscatel de l’Empordà dulce. Elegante, aromático, con una acidez que compensa parte de su dulzor para no hacerlo empalagoso. Una delicia que se puede probar por unos 3 o 4 euros la botella de 50cl. De verdad, muy recomendable para acompañar postres realizados a base de bollería artesana y crema pastelera.

Empordàlia

Cerca de Roses, en el pueblo de Pau, nos encontramos con esta bodega de la que tuve la oportunidad de probar dos de sus vinos. El Sinols Blanc, un cupage de Macabeo y Garnatxa Blanca, que se puede encontrar por unos 4€, y el Reserva Sinols 2008, elaborado con Garnatxa, Carninyena y Cabernet Sauvignon, el cual se puede degustar por unos 7 €. Dos experiencias destacables por su relación calidad-precio, haciendo que sean una gran elección para el vino del día a día.

Vinyes d’Olivardots

Esta bodega elabora vinos con dos marcas, Gresa y Vd’O. En mi caso probé los dos vinos de Gresa tanto el blanco (16€) como el tinto (22€), y la verdad, y a título personal, aun siendo dos grandes vinos, yo no pagaría ese precio por esos vinos. Son vinos excelentes, muy buenos, pero por lo que sea, por la gente que había en el estante, por la situación en que los probé, me parecieron un poco caros. De todas maneras, espero probarlos otra vez para poder darles una segunda oportunidad.

Pere Guardiola

Una de las bodegas situadas en el pueblo de Capmany es Pere Guardiola, en la que se elaboran un abanico de vinos interesantes. Pude probar 3 de estos fantásticos vinos, el Anhel D’Empordà Blanco (unos 10 €), el Clos Floresta (tinto con barrica por unos 5 €) y el Joncària Muscat (unos 7 €). Muy buenos vinos a una relación calidad-precio más que interesante. Recomendable probarlos.

Castillo de Peralada

No se puede hablar de la DO Empordà y no hablar de Castillo de Peralada. La bodega más importante de la zona y mucho más, aunque no voy a hablar de su hotel, SPA, etc, etc… sino de sus vinos. No voy a hacer referencia a ninguno en particular, aunque sí que me gustaría destacar algunos de ellos, como el 3 Fincas y 5 Fincas, dos tintos muy recomendables para el día a día y para un compromiso no muy importante respectivamente. Otras opciones de precios ajustados pueden ser el Jardins blanco, una maravilla por unos 4 euros, así como la colección de Cigonyes que pueden acompañar a cualquier plato de cualquier restaurante por su versatilidad y calidad. E incluso si nos queremos dar un homenaje, no tenemos que dejar de probar el Finca Malaveina, Finca La Garriga, o la colección EX EX… unas auténticas joyas de l’Empordà tan solo comparables con la belleza de su entorno.

Sota els Àngels

De esta bodega que produce tan solo 3 vinos, pude probar uno de ellos, el Sota els Àngels Blanc. Es un cupage de Picapoll y Viognier, dos variedades poco frecuentes en nuestro territorio, y con cierta dificultad de cultivo y vinificación. Eso sí, han sabido conjugarlas de tal manera que ofrecen un vino de altísima calidad, complejo y estructurado que hará las delicias de cualquier paladar que se pueda permitir los 25-28 euros que vale la botella.

Espelt

Otra de las grandes bodegas de l’Empordà. Igual no por tamaño, pero si por la cantidad de tipos de vino que elaboran, y su calidad. En mi caso probé el Terres Negres 2011, un cupage típico de Carinyena y Garnatxa que hacen de este vino un gran acompañante de platos un poco más complejos, como puede ser caza mayor acompañado de unas setas salvajes. Por unos 14 euros se puede disfrutar de este gran vino, y por un poco menos, cualquier otro vino de esta típica bodega de l’Empordà.

Mas Llunes

De esta bodega simplemente probé la Garnatxa de l’Emporda Solera. Como su nombre indica es un vino dulce natural criado mediante el sistema de solera y criaderas, vamos una auténtica maravilla… Por unos 20€ se puede disfrutar del mejor vino dulce de Catalunya 2014 (según la Guía de Vinos de Catalunya 2014).

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