Sinols Negre 2013 – Fideus a la cassola

El otro día, al ir al supermercado y pagar la compra de la semana, nos salió un cupón descuento del 50% en una botella de Sinols Negre DO Empordà, de las bodegas Empordàlia. Digo yo que nos verían con cara de que en casa no teníamos vino… aunque como sabéis, pues nada más lejos de la realidad. Total que la semana siguiente fuimos con nuestro bono descuento, y pillamos la botella… supongo que la oferta era porque tenían un stock elevado de la añada 2012, y les estaría llegando la 2013, ya que en el mismo estante estaban mezcladas las dos añadas… así que, haciendo uso de mi desparpajo y audacia, me lleve una botella de Sinols Negre 2013. El precio en el súper era de unos 4.5€, por tanto, solo pagamos poco más de dos euros por esta botella de un Empordà que no está nada mal.

Y claro, para acompañarlo, qué mejor que un plato de la rica y extensa cocina catalana. Unos “fideus a la cassola”, que tengo que decir, no me han quedado muy allá, era la primera vez que los hacía, pero como experimento no ha estado nada mal. La receta es sencilla, en una cazuela de barro se pone un poco de costillas de cerdo, y unos trozos de salchichas, se sofríen bien, y luego se les echa una cebolla en trozos pequeños y un ajo también troceado. Una vez que la cebolla ha cogido un poco de color se echa tomate maduro rayado con un poco de pimentón dulce, y cuando está todo medio sofrito, se echan unos guisantes y se llena la cazuela con agua o caldo (en este caso ha sido caldo de brick…). Cuando empieza a hervir se echan fideos gordos o con agujerito en medio, y una picada que se ha hecho previamente con almendras tostadas, ajo, perejil y azafrán. Se remueve bien, y se dejan hacer los fideos, teniendo en cuenta que las cazuelas de barro mantienen más el calor que una normal, con lo que se debe apagar cuando los fideos están a medio hacer…. Si buscáis la receta por internet, os lo explicarán con más detalle…. Al final deben quedar unos fideos jugosos y con un poco de caldo… en mi caso me han quedado más secos que una mojama… pero bueno, no estaban mal del todo.

Aquí os dejo una imagen de lo que me salió. Prometo que la próxima vez que los haga, me saldrán mejor:

Y el vino, pues para el precio que cuesta la botella, no está nada mal… Y es que un Empordà es difícil que decepcione…. Este era el vino joven de la gama, un cupage de Samsó, Garnatxa, con toques de Syrah y Cabernet Sauvignon. A la vista nos muestra un color rojo rubí de intensidad media, con matices violáceos y lágrima fina de caída rápida. En nariz nos recordaba a frutas rojas del bosque como la frambuesa, con un fondo vegetal y balsámico recordándonos a laurel y eucalipto. La entrada en boca nos proporciona una sensación golosa y potente, dándonos idea de lo que nos iba a proporcionar en el paso por boca, donde una acidez media, unos taninos finos y maduros, un grado de alcohol más que notable, le proporcionan a este vino un cuerpo medio-alto. Los aromas retronasales nos siguen recordando a eucalipto y laurel, estando aun presentes esos aromas tan agradables a frambuesas. El postgusto es medio-largo dejándonos sensaciones frescas en el paladar durante varios segundos.

Y esta es la imagen de este vino:

Con lo que el “bodegón” completo quedó como:

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